Hace apenas unos instantes, tras haber propuesto un buen partido en general, particularmente en el primer tiempo, la Academia Javier Mascherano igualó, de visitante, 2 a 2 frente a Villa Belgrano de Junín y, por eso, quedó con nítidas chances de meterse en cuartos de final de la Región Bonaerense Pampeana Norte del Torneo Regional Federal Amateur, ya que tendrá la chance de definir esta llave en su estadio, dentro de siete días.
En Negro propuso un buen comienzo de tiempo inicial y empezó ganando el encuentro, aunque, antes de que concluyera ese período, dos ráfagas del talentoso Adrián Martínez le dieron la ventaja al local en el 2 a 1. No obstante, en el complemento, el Negro buscó con todas sus armas la igualdad y, finalmente, la encontró, en lo que fue, por el desarrolló del encuentro, justa y merecida.
En ese contexto, en el detalle del choque, el primer período fue con tiempos distintos para los dos equipos. Es que la Academia comenzó bien el choque, con presión alta, buen desempeño de sus volantes y la apertura de las bandas. Y todos estos artilugios en cancha complicaron a la “V Azulada”, que no podía detener la sincronía de su rival y que, por eso, solo le quedaba como salida defenderse.
En ese orden, pasados unos minutos del tiempo inicial, el Negro llegó a su primer tanto luego de un centro desde una de las bandas directo al área y un cabezazo en contra, presionado por uno de los delanteros del cuadro linqueño, del uruguayo Diego Chaves.
Y continuó, después de su conversión, la escuadra de nuestra ciudad en neta posición ofensiva y ordenado en todas sus líneas, aunque, a falta de 15 minutos para que concluyera el tiempo, el local mejoró su propuesta táctica con el manejo del balón de manera progresiva y, con esa virtud, y con la magia de Adrián Martínez -uno de los mejores deportistas de esta escuadra-, pudo dar vuelta el marcador, y con dos tantos de su propio número “10”.
Respecto al complemento, Villa lo comenzó del mismo modo que había concluido el período inicial. Y esa actitud de prolijidad le complicó el perfil de juego de la Academia, que siempre busca ser vertical con orden y ofensivo mediante el uso de las bandas. No encontraba sincronía el Negro mediante sus creativos, como los casos de Andrada y Oruza, y eso no le permitía al cuadro linqueño prosperar en ataque. El abuso del pelotazo era evidente y debía encontrar los lugares precisos para salir de esa postura.
En ese sentido, pasados los 15’, el Negro empezó otra vez a encontrar esos espacios y, con ellos, a materializar peligro real. Y fue nuevamente con el uso productivo de los carriles ofensivos por parte de Francisco Díaz y Diego Prieto, con un remate de gol de este último cerca de los 20’ que se estrelló en uno de los palos cuidados por Monza. En tanto, unos minutos después, volvió a generar riesgo la Academia con un disparo de media distancia de Tomás Contreras que se fue por arriba del travesaño.
Asimismo, con su afán de búsqueda de empate y con su actitud contundente para llegar a ese cometido, el Negro encontró su premio. Y fue después de un error defensivo “villero” que lo aprovechó Oruza, quien, con habilidad, metió un pase de gol para Pietro, que no perdonó y que le dio la ansiada igualdad a la escuadra linqueña, que fue merecida. Y que deberá revalidar, ahora, dentro de siete días, aunque de local, condición que buscará aprovechar para abrochar el boleto a cuartos de final de su Región, en la que se enfrentará con el ganador de la llave que están protagonizando Somisa y Regatas de San Nicolás, que ya materializaron su primer choque de octavos, y que concluyó 1 a 0 a favor de Regatas.
Para este partido, la Academia salí al campo con un once conformado por Agustín Auil, Bruno Pautazzo, Tomás Contreras, Valentino Colombi, Alejo Andrada, Nicolás Ferrari, Francisco Díaz, Enzo Oruza, Gregorio Blanco, Marcos Garcilazo y Diego Prieto. Su entrenador es Marcos Stella.
Foto: archivo prensa Rivadavia de Lincoln.











