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La Unlp arranca el año con las aulas vacías y recibe a 33 mil ingresantes en modo virtual

Algunas facultades ya presentaron protocolos para la vuelta parcial a las actividades presenciales, pero aún no fueron aprobados. El retorno, atado a la evolución del COVID-19.

Con cursos de ingreso e introductorios virtuales y clases que, al menos en la primera mitad del año, continuarán impartiéndose a la distancia, las 17 facultades de la Universidad Nacional de La Plata (Unlp) lucirán en el inicio de este ciclo académico como en todo 2020: prácticamente vacías. Así se lo ratificaron al medio platense “El Día” fuentes del Rectorado, que ya cuenta con protocolos presentados por distintas unidades académicas para el regreso -parcial- a las aulas, pero que todavía están pendientes de aprobación.

“Aunque aún no hay definiciones sobre el desarrollo de las cursadas, se prevé que el primer cuatrimestre sea virtual, evaluando la posibilidad de abrir instancias presenciales para algunas actividades”, confirmaron al diario de La Plata cerca del presidente de la Unlp, Fernando Tauber, quien ya a fines del año pasado había adelantado que este ciclo lectivo empezaría “en un 90 por ciento” desde el hogar.

En la universidad dicen que la presencialidad en la enseñanza, motivo de acalorados debates en el ámbito escolar, sigue -como desde marzo del año pasado- atada a la evolución de la pandemia y que, en pleno rebrote de coronavirus, no están dadas las condiciones para recibir en las aulas a los más de 33.000 nuevos inscriptos en las facultades platenses.

Entre ellos se encuentran los 1.050 estudiantes que esta semana empezaron su recorrido académico en Ingeniería con la materia Matemática para Ingeniería (Mate Pi), la primera de la carrera. En la clase inaugural (serán de lunes a viernes, durante cuatro horas y utilizando plataformas como Moodle y Zoom), los alumnos siguieron desde sus pantallas la bienvenida del decano, Horacio Frene, quien los instó a “aprender a organizar las tareas diarias en este contexto de virtualidad” porque, ilustró, “un curso intensivo como este no lo pueden empezar gateando. Tratamos de darles la mayor cantidad de pautas para que dejen de gatear y empiecen a caminar y a correr. No hay tiempo para dormirse”.

Como el resto de las facultades, Ingeniería viene de todo un ciclo académico con actividades virtuales, un escenario atípico que presentó desafíos y dificultades. Por caso, Milagros Suárez (18), de Cañuelas y que el año pasado se anotó en Ingeniería Civil, tuvo un comienzo “bastante difícil, más porque era mi primer contacto con la universidad”, dijo, y que si bien pudo cumplir con los parciales y finales (que se siguen tomando) lo más complejo para ella fueron las actividades prácticas. “Es una carrera en la que se trabaja mucho en grupo y en equipos. Ahora, estando en casa, tenés que hacer todo sola y se complica”, explicó.

PROTOCOLOS

Ingeniería es una de las facultades que ya elevó al Rectorado su protocolo para la vuelta a la presencialidad, un documento que contempla la rendición de finales con hasta 10 alumnos y actividades en laboratorios con hasta 5, con mayor impacto en las materias del tramo superior, pero sin alcanzar a las cátedras más numerosas. Aunque esa presentación todavía espera por su aprobación en la Unlp, al igual que ocurre con Odontología, Ciencias Naturales, Veterinarias, Exactas y Medicina, unidades académicas que también enviaron sus requerimientos para avanzar con aquellas actividades presenciales consideradas “impostergables” o “irremplazables”.

Por ejemplo, las prácticas de salud en Ciencias Médicas. Una carrera que entre sus materias troncales tiene a Anatomía, donde quienes ingresan tienen su primer contacto con órganos y preparados cadavéricos, elementos impalpables a la distancia. “Los chicos estuvieron todo un año sin hacer prácticas ni ver un cuerpo y eso no se recupera”, lamentaban desde esa cátedra.

En el inicio de 2021, la virtualidad seguirá siendo la tónica en Medicina, que en plena pandemia se hubiera enfrentado al desafío de recibir a 7.500 nuevos inscriptos. En el Decanato no pudieron precisar si la modalidad remota se mantendrá a lo largo del año. Eso, aclararon, “depende de las autoridades de la universidad y la facultad, que como estamos en receso estival no se han reunido”, pero pusieron como ejemplo que a fines del año pasado hubo una vuelta parcial de los estudiantes que necesitan cumplir con las prácticas finales obligatorias (PFO) para terminar la carrera.

RETENER A LOS INGRESANTES

Exactas es otra de las unidades académicas que desde el 1º de febrero recibirá a la distancia a sus 879 ingresantes. Como esta facultad tiene la particularidad de contar con dos cursos de este tipo (a principios y a mitad de año), ya cuenta con la experiencia virtual 2020. Un año que, bajo el tamiz del decano, Mauricio Erben, fue “generalmente satisfactorio en términos académicos”, pero arrojó dificultades en los primeros años: “Nuestra principal preocupación está ahí, porque es entre el primer y el segundo año donde se producen los desgranamientos”, le dijo el decano a “El Día”, y que, por eso, hoy la mayor inquietud son tanto quienes ingresaron el año pasado como los que se inscribieron al ciclo 2021, que entrarán a la universidad tras haber terminado la secundaria lejos de la escuela. En ese sentido, apuntó Erben, las políticas de retención, tutorías y redictado de materias serán claves para evitar que alumnos queden en el camino.

También en la Facultad de 47 y 115 tienen listo un pormenorizado protocolo con las medidas de higiene, distanciamiento y aforo limitado para garantizar el retorno a la presencialidad, por ejemplo, de actividades prácticas identificadas como “esenciales” para determinadas carreras sanitarias. “Pero esto depende de cómo avance la situación epidemiológica, de la autorización de las autoridades sanitarias de la Unlp y de que finalmente la Provincia considere nuestra actividad como esencial y que puede realizarse en esta etapa de la pandemia. Eso todavía no está y por eso Exactas sigue sin actividades presenciales”, detalló el decano de Exactas.

En esa espera, y consultados por las dificultades que parte de la comunidad universitaria reconoce en la virtualidad, desde la Unlp defendieron que el inédito escenario actual no refleja niveles “preocupantes” de abandono, que el año pasado se rindieron unas 5.400 materias más que en 2019 y que, para atender las dificultades de conexión de los estudiantes, se entregaron unos mil dispositivos electrónicos, un plan que prometen repetir este año.

COLEGIOS

Al igual que las facultades, los colegios preuniversitarios de la Unlp empezarán el año bajo la modalidad virtual. No obstante, en la universidad aseguran contar con las condiciones de infraestructura e higiene necesarias para retomar las clases presenciales “cuando la situación epidemiológica lo permita”.

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