Ayer, la Selección Argentina U-18, del que es parte el linqueño Benjamín Pettovello, tenía la chance de meterse en semifinales de la AmeriCup 2026 si derrotaba a Puerto Rico, victoria que le daría, a su vez, el pasaje al Mundial de la categoría del 2027, aunque cayó por 3 punto ante su rival de ocasión y, por eso, terminó quedando eliminado del certamen.
La Albiceleste, en la primera fase, la regular, había propuesto muy buenos partidos y había tenido remontadas épicas en sus últimos dos encuentros ante Brasil y México, y estuvo a punto de hacer lo mismo ante la escuadra boricua, aunque no pudo tener la misma suerte de los cierres ante la Verdeamarela y el local México, y terminó padeciendo en el resultado, dentro de un cotejo parejo y muy cerrado, que también tuvo remontadas parciales del cuadro argentino.
Así, con este revés, de 73 a 70, que fue de que lo dejó sin boleto para el mundial del año que viene, el combinado nacional cerró una contienda en la que, en primer orden, había caído ante Estados Unidos por 55 a 88, para, en su segunda presentación, ante su clásico rival, lograr una victoria increíble por 84 a 83. Luego, ante el anfitrión, había hecho lo mismo. Había comenzado perdiendo y, de a poco, había ido gestando un triunfo sorprendente que había concluido con un score de 66 a 63, dentro de un certamen en el que el ex El Linqueño, que había salido subcampeón en el año pasado en el Sudamericano U-17 con la Albiceleste y había terminado dentro del quintero ideal en esa contienda, convirtió, en el primer choque, 5 puntos; en el segundo, once; en el tercero, dos; y, en el cuarto, 3, siendo una pieza fundamental en defensa dentro del plantel nacional. Y también en ofensiva frente a Brasil, partido en el que había tenido su momento distinguido máximo en su cuarto parcial. Allí había convertido 6 de los 11 puntos que había logrado y, con ellos, había sumado de manera central para el éxito alcanzado ante su clásico adversario. Fue, para él, ésta, una experiencia de gran calidad deportiva, la cual, por su nivel alcanzado, seguirá acrecentándose, seguramente, en venidero torneos con la Albiceleste.
Respecto a los detalles del partido ante puerto Rico, comenzó para Argentina cuesta arriba. Puerto Rico se adelantó en el marcador de inmediato con efectividad en su ofensiva y una defensa que le cerró los caminos a la pintura al elenco nacional. El primer parcial cerró 28-13 a favor del equipo caribeño. La tendencia cambió por completo en el segundo período. Argentina mejoró en ataque, ajustó en defensa y ganó el capítulo por 21-12, para irse al descanso abajo por 6 y con mejores sensaciones.
A la vuelta de los vestuarios, la Albiceleste aprovechó el envión y empató el juego. Puerto Rico se recostó en una defensa zonal por momentos y los chicos no tuvieron la misma efectividad de larga distancia que en partidos anteriores. Tras un tercer período palo a palo, el resultado era 55-48 a favor de los caribeños. Con la clasificación en juego, el elenco de Mauro Polla salió decidido a buscar la victoria. La urgencia generó algunas imprecisiones que hicieron que Puerto Rico se volviera a escapar a 14 en los minutos finales. Y cuando parecía todo decidido, salió a relucir nuevamente el corazón del equipo nacional. Tres triples prácticamente consecutivos recortaron a una posesión de distancia. Para colmo, sobre el cierre, Argentina presionó y recuperó la bola abajo por 3, pero falló la última para empatar.
Fue, así, una dolorosa derrota para los chicos de nuestro país, que dejaron todo a lo largo del certamen y quedaron en la puerta de la clasificación al Mundial. La camada continuará su camino por la AmeriCup este sábado con el primero de los dos partidos rumbo al quinto puesto. El rival de turno será México, con horario a confirmar.
Foto: Confederación Argentina de Básquet.











